martes, 1 de abril de 2014

Aprendiendo a ver sistemas

Al leer el título y subtitulo de este blog y luego de dos años sin publicar nada en el, me pregunto si aún me identifico con la propuesta de ser un historiador digital, y si todavía me cuestiono por esa intersección entre nuevas tecnologías y transformaciones de la memoria. Se me ocurre que ya puedo dejar atrás el adjetivo nuevo, y reflexionar sobre por qué me parecían tan nuevas esas tecnologías. También, sí realmente me preguntaba por las transformaciones de la memoria o si más bien estaba interesado por cómo ciertas prácticas cotidianas se reorientaban por el uso de ciertas tecnologías digitales.

En este mes de abril, HASTAC (la Alianza y Colaboratorio para las humanidades, la ciencia, el arte y la tecnología con sede en los Estados Unidos), se trasladará a Perú para realizar su conferencia anual. Este desplazamiento me ha abierto preguntas por lo que significa discutir sobre humanidades digitales en América Latina. En particular, sobre las definiciones de cultura que circularan en estos espacios, donde la digitalización y la supercomputación son el eje para el lanzamiento de nuevos emprendimientos culturales. La presencia de expertos en computación de universidades de los Estados Unidos, con la mediación de la Organización de Estados Americanos y los directores de industrias culturales en Perú, son un indicador de los espacios de negociación tecnológica que se abrirán en este evento.

Con esta pregunta quisiera reorientar este blog, ya que si en un principio empecé por explorar ese campo de manera local, leyendo varios de los textos de las personas que ahora atravesarán el Mar Caribe para discutir el futuro digital de las humanidades, ahora quisiera seguir los proyectos culturales que están detrás de introducir la innovación en diferentes esferas de la sociedad. De esta manera, no creo que haya abandonado la idea de continuar siendo un historiador digital, pese a que ahora piense cualquier iniciativa en esa dirección debe realizarse a partir de ideas de popularización que interpelen los supuestos que están detrás de transferencias tecnológicas, en este caso, de las humanidades digitales a países de América del Sur.